domingo, 29 de marzo de 2015

PORTADA DE SEMANA SANTA


Jueves 2 de Abril de 2015

 




Inauguramos el Triduo Pascual

Cristo inició su "Triduo Pascual" con la Cena. Nosotros, también. Él, cuando iba a su Pasión, quiso anticipar sacramentalmente, con los signos del pan y del vino, su entrega en la cruz. También ahora su Iglesia, en miles y miles de comunidades en todo el mundo, celebra en esta Eucaristía el prólogo de la Pascua. En ese Pan partido y en ese Vino compartido quiso Cristo que participáramos cada vez de su propia persona y de su Pascua.

Viernes 3 de Abril de 2015



La Pasión de Nuestro Señor y
La adoración de la Santa Cruz



El autor de la carta a los Hebreos anima a sus lectores a la perseverancia en su seguimiento de Cristo. Para ello les propone el ejemplo de Jesús en su hora más crítica, la Pasión, en la que realiza la misión anunciada del Siervo.

El argumento que aduce es que "no tenemos un Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras flaquezas", porque las ha experimentado él mismo en su propia carne. Describe la crisis de Jesús ante su muerte con palabras más expresivas todavía que las de los evangelistas (que hablaban de tristeza, miedo, pavor y tedio), cuando dice que "a gritos y con lágrimas presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte" y, "a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer". También dice que fue escuchado en su petición: no porque se le libró de la muerte antes, sino después de experimentarla.



Sábado 4 de Abril de 2015 - - - - - - - - - - - - - - - - (No hay color litúrgico)



El Sagrario está vacío.
Día de dolor y esperanza, Nuestro Señor ha muerto, pero esperamos Su Resurrección.






Sábado 4 de Abril de 2015
Solemnidad de la Vigilia Pascual

Después de un día transcurrido en la oración y el silencio, el Sábado, en torno al sepulcro del Señor, la comunidad se reúne esta noche para la celebración principal de todo el año. Cambiamos de horario normal de las misas adelantadas al sábado: iniciamos la Vigilia después de caída la noche, para velar con el Señor y celebrar con él su paso de la muerte y del sepulcro a la vida nueva. Una serie de símbolos subrayan las características especiales de esta celebración: la hora, el Cirio y los cirios, la iluminación progresiva de la iglesia, la celebración o el recuerdo del Bautismo, la Eucaristía celebrada con más solemnidad y expresividad...



Toda la Cuaresma, con su itinerario de conversión, nos ha preparado para esta Vigilia. El proceso catecumenal de la iniciación cristiana tiene su culminación en los sacramentos de esta noche, sobre todo el Bautismo y la Eucaristía. A su vez, esta Vigilia es el punto de partida para la Cincuentena Pascual, siete semanas de fiesta que desembocarán en la solemnidad conclusiva, Pentecostés.

 
 
Domingo 5 de Abril de 2015
 
La Resurrección del Señor
 
 
 
1 «Jesús de Nazaret, el que fue crucificado, no está aquí; ha resucitado» (Mc 16, 6).

Jesucristo siendo inocente sufrió la peor y más injusta violación de sus derechos humanos. Experimentó en sí mismo la humillación, la envidia y la ambición de los poderosos, la ingratitud de algunos pobres y la traición de sus amigos. Su crucifixión muestra hasta dónde puede llegar la maldad humana. Pero lo definitivo no fue la muerte, sino por la resurrección. En Cristo, por Él y con Él, podemos vencer todo pecado. Con su gracia, nos podemos enfrentar a todos los poderes de la muerte, y triunfaremos.

Iluminado y fortalecido por esta escena evangélica, saludo a todos en estas fiestas pascuales y deseo que la fe en Cristo Resucitado nos sostenga y anime, en medio de los problemas e incertidumbres que nos rodean. En efecto, Jesús vive entre nosotros y no se ha quedado en el sepulcro. Ha resucitado y permanece entre nosotros en la fracción del pan, tanto en la Eucaristía como en la solidaridad fraterna. Por ello, se nos dice: «No tengan miedo» (Mt 28, 5. 10; Cfr Mc 16, 6).
 
¡ F e l i c e s   P a s c u a s   d e   R e s u r r e c c i ó n !